lunes, 26 de noviembre de 2012

Apoyemos, la Investigación Supervía: #CampamentoLaMalinche Violación al derecho a la ciudad



Historia
Los cambios que ha sufrido la Ciudad de México, en los asuntos económicos, políticos y sociales para lograr su incorporación a la nueva era de la globalización ha desarrollado la necesidad de planificar y crear una ciudad global, transformándola en una metrópoli, es decir que cuente con escenarios que conecte entre sí a muchas ciudades, y en el interior de estos con el objetivo de incorporar la economía mexicana con las economías globalizadas, a partir de la apertura comercial y la trasformación del Estado, concentrando las actividades terciarias (después de que se desindustrializara a la Ciudad de México) y la población.


Se generaron porciones de ciudades que por su potencial económico, productivo y situación geográfica, se inclinan a aislarse de un entorno y establecen rupturas y limites en la continuidad orgánica de la ciudad sustituyendo los usos preexistentes, por otros donde se garantice una mayor rentabilidad, cargándolo de nuevos contenidos físicos, sociales y simbólicos en beneficio del capital inmobiliario financiero y comercial. Por lo tanto la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) es hoy la articulación parcial para la circulación espacial del capital, información, mercancías y migrantes, es por ello que se ha generado una disputa por establecer una ciudad urbanizada dentro del modelo económico neoliberal que asume México, generando segregación social (desempleo, pobreza, etc.) (Cantú, 2004:12-17).

De tal modo que la ciudad dividida, segregada social y funcionalmente por los proyectos urbanos surgidos de la globalización y de la división internacional de trabajo, responde así a una ideología y  una estrategia de clases que sostienen esta convicción y tienden a ser expresados en la ciudad a través de sus fragmentos y de sus barrios. Se da en México esta situación a partir de que la ciudad seguía acelerando su crecimiento, a consecuencia del desplazamiento de los inmigrantes de la zonas rurales hacia la capital para buscar mejores condiciones de vida, lo que llevo a la Ciudad de México ha transformarse de ser compacta y centralizada alrededor del Zócalo, por lo que los grupos de ingresos altos buscaron nuevos espacios en la periferia que aunque cada vez más alejada, les permitía obtener un estilo de vida semejante a los norteamericanos y a la par surgieron nuevos desarrollos suburbanos de manera discontinua. Los pobres que vivían en vecindades sobrepobladas del Centro fueron buscando mejores condiciones de alojamiento en las zonas periféricas, ya que las áreas existentes se encontraban saturadas. 






Iniciando un nuevo desarrollo urbano con el desplazamiento y la desconcentración de las delegaciones que  cuentan con actividades centrales como: Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo, Venustiano Carranza y Benito Juárez, provocando con esto el comienzo de habitar las delegaciones que se consideran como suelo de conservación orientando el crecimiento cada vez más a hacia el sureste y suroeste,  considerando que las regiones urbana empiezan a funcionar como plataformas territoriales desde los cuales grupos concentrados o redes de empresas  compiten y tienen un rol en los mercados globales, la concentración urbana aumenta el rendimiento del sistema productivo a través de la concentración promoviendo un punto de enlace en los mercados, generando así las grandes regiones urbanas que constituyen el espacio preferencial de la nueva economía global (Garza, 2003).

Por lo que la Ciudad de México empieza con la necesidad de desarrollar vialidades, ya que es una condición de gran importancia para cualquier ciudad; la potencia y la velocidad depende de la fuerza de los vínculos entre las diferentes actividades de una ciudad y se reduce por la dispersión de la infraestructura y la fragmentación del espacio urbano, es a partir de 1962 que se elabora el anillo Periférico que iba de San Jerónimo hasta el camino a Querétaro-Toreo, así mismo en el Centro de la Ciudad de México, se construyo y ampliaron el tramo de Calzada de Tlalpan al Zócalo hacia Viaducto con el proyecto de llegar a Churubusco. También el crecimiento y la capacidad de consumo de la sociedad, exigieron y  hicieron rentable la aparición de áreas de servicios y comerciales distintas a la de la ciudad central vino entonces la aparición de los grandes centros comerciales que generaron áreas terciarias.




Al inicio de la de cada de los 70 la población crecía a ritmos acelerados, la economía se sostenía por el crecimiento de la población, provocando la necesidad de construir una ciudad con el objetivo de satisfacer a las nuevas condiciones de vida, a partir de la concentración de las actividades comerciales se generaron puntos importantes para el desarrollo de este tipo de actividades. Por ejemplo la construcción del centro comercial en Satélite. 

Entonces se comienza con la construcción de la organización urbana de los diversos organismos de vivienda como INDECO, INFONAVIT, Y FOVISSSTE, generando con ello la construcción de diversas áreas que contaban con la construcción de unidades habitacionales, provocando a su vez segregación socio-espacial debido a que estas unidades fueron diseñadas para la población con ingresos medios, por lo tanto se empezó con el asentamiento de ocupación irregular, donde no contaban con ningún servicio, en predios ejidales, comunales y privados para autoconstruir sus viviendas creando así las colonias populares; debido a los programas de la contención económica, el salario minino era de subsistencia y no alcanzaba para adquirir una vivienda o ser sujeto de crédito para acceder a suelo urbanizado, las regiones pobladas en zona de conservación continuaban evolucionando rápidamente. Como en las nuevas colonias que se empezaron a establecer en la delegación Magdalena Contreras, entre las que están: El Rosal, El Toro, Las Cruces, Las Palmas, Barros Sierra, Los Padres, El Tanque, Cuauhtémoc, Lomas Quebradas y La Malinche[1]. Esta ultima donde actualmente se está llevando a cabo una reordenamiento urbano para la construcción de una autopista de peaje que se conoce como Supervía que conectara Santa Fe con el resto de la ciudad, considerando que se presenta como una propuesta de renovación urbana, donde se incorporan las nuevas estrategias de diseño y planeación en la ciudad de tal modo que a lo largo de dicho proyecto de corredor urbano se realizan  un serie de intervenciones de significativa importancia para la ciudad a grado que podemos decir que impacta en el conjunto de barrios, colinas y zonas por donde pasa, mismas que han estado sujetas a continuos cambios de uso, especulación y renta del suelo urbanos; y cuyos referentes de identidad física, social y cultural tienden a desaparecer al ser destruidos o reubicados, todo en el marco del proceso de globalización. Como sucedió en Santa Fe, que se ha ido trasformando a las necesidades del capital, con la instalación de centros comerciales, oficinas corporativas, campos de golf, rascacielos, etc., donde en un principio se alojo la basura de casi toda la ciudad durante cuatro décadas.   

A partir de 1982 se promovió en México un nuevo modelo económico, repercutiendo en la falta de poder por parte del Estado hacia los asuntos de la política social, provocando que la actividad inmobiliaria se dedicara a la construcción de residencias o departamentos orientados principalmente para la población de altos recursos localizados al poniente y suroeste y sur de la metrópoli. Promoviendo de esta manera una ciudad de servicios, para lo cual se requiere suelo, es decir la necesidad de contar con espacios para el crecimiento de la economía nacional, demandaba su articulación sobre la base de una transformación especial propiciada por procesos de renovación urbana, una fuerte presencia del sector privado en el ámbito urbano y la puesta en marcha de grandes proyectos metropolitanos, para lograr hacerla más competitiva en finanzas públicas sanas, nuevas inversiones e industria no contaminantes y el fomento a la inversión en el sector servicios, con la implantación de una serie de proyectos urbanos de renovación, con el fin de recuperar distintos sitios de la ciudad, tales como el proyecto de rescate ecológico de Xochimilco, el proyecto del Centro Nacional para la Cultura y las Artes, el programa de recuperación del Centro Histórico, el proyecto Alameda, la creación de Zonas Especiales de Desarrollo Controlado y la constitución de nuevas Zonas de Desarrollo, para absorber la presión inmobiliaria a través de una estrategia de segregación de carácter voluntario y programado, en las que se destaca el programa maestro del mejoramiento de la ZEDEC o programa de Desarrollo Urbano de Santa Fe, conjunto de proyectos urbano arquitectónicos, los cuales terminan por configurar el corredor urbano Centro Histórico-Reforma-Santa Fe, zona que se ha convertido en un autentico megaproyecto que funciona como un polo de desarrollo de escala metropolitana.








Los años ochenta en México se conoce como la “década perdida” pues en 1982 estalló una profunda recesión económica que se extendió hasta 1988, afectando a los sectores de la construcción y el comercio, presentaron índices negativos; para 1995 se presentó el crack provocando que el PIB cayera hasta un -6.2%; para 1994 y 1998 ocurrió una recuperación mediada y el PIB creció en 2.5 por ciento. Se caracteriza también por el derrumbe del modelo de sustitución de importaciones y la capacidad de los equipos gobernantes de elaborar alternativas contra participación desigual de la nueva economía neoliberal. Lanzando al país en hacia un abismo, con la nueva globalización de las grandes empresas transnacionales, elaborando una cuidad de servicios con la incorporación de estas empresas, como son las tiendas WalMart y las franquicias de McDonald’s. Considerando que en 1960 el sector primario representaba 12.6, el secundario 22.4 y el terciario 65.0 por ciento del PIB total nacional, se observa que los servicios y el comercio son las actividades económicas principales, esto se debe al crecimiento del sector terciario, cuando aumenta a 55.2 por ciento su participación en la fuerza de trabajo total de México, mientras el secundario con 26.7  por ciento que supera al sector primario que tiene el  18.1 por ciento (Garza, 2003).

A partir de 1989 en México se adopta el modelo neoliberal provocando el crecimiento de la  dependencia de la economía con relación a los Estados Unidos por lo que empezando la década de los años noventa comienza con un acelerado crecimiento, durante el periodo presidencial de Carlos Salinas de Gortari, se implementaron estas políticas empezando con la privatización del sistema bancario, la venta masiva de empresas estatales, culmina con la negociación,  firma y puesta en marcha el TLCAN, con Estados Unidos y Canadá (Garza, 2003:80). En este periodo la economía no crea bases endógenas de acumulación y crecimiento, por lo estuvo sujeta a los flujos del capital extranjero de cartera. El déficit en cuenta corriente y su financiamiento especulativo de corto plazo fueron el preámbulo de la devaluación de diciembre en 1994 y de la crisis financiera subsecuente de esta, producida por lo que se conoce como el “error de diciembre”, esto fue producto de fallas del mercado y yerros del gobierno: las fallas del mercado se debieron a una especulación financiera optimista y mal informada sobre las perspectivas de la economía nacional; los yerros del gobierno consistieron  en aplicar una política de sobrevaluación del tipo de cambio que abarató las importaciones y encareció las exportaciones (Sobrino, 2003:238).

Es por ello que se planeo un estrategia para salir de la crisis que pasaba México en 1994, esto se vio reflejado en el plan nacional de desarrollo que se implementó de 1995 al 2000, este plan dibujo una estrategia de crecimiento que evidenciaba la permanencia del modelo neoliberal, pero realizando ciertos cambios al aportado por la administración salinista. El plan ofreció 5 líneas de estrategias:

1.    Hacer del ahorro interno la base fundamental del financiamiento del desarrollo;
2.    Establecer condiciones para la estabilidad y la certidumbre;
3.    Promover el uso eficiente de los recursos productivos;
4.    Desplegar una política ambiental sustentable, y
5.    Aplicar políticas sectoriales pertinentes.

Posteriormente se reestructuraron estos planes de desarrollo nacional durante el periodo de Ernesto Zedillo (1994-2000), uno de estos planes fue el programa de 100 ciudades. El cual consistía en la planeación y administración del uso del suelo e infraestructura urbana, este esfuerzo se orientó siguiendo el postulado teórico de las ventajas locales para adecuar la oferta y la demanda de los servicios, pero respecto a la planificación ocurrió que una década después de otorgarse esta facultad a los municipios, ni aun los de nivel metropolitano habían logrado realizar su plan correspondiente. En el periodo de 1995-1996, Zedillo contribuyo a la actualización de 24 planes de desarrollo urbano, 16 de centros históricos y 465 obras de infraestructura, con un presupuesto de 1992 millones de pesos.

Desarrollando de esta manera la nueva metrópoli de la ciudad de México, en el 2000 se propuso  la nueva zona metropolitana, la cual está  integrada por un anillo central y cuatro contornos:

·        Cuidad central: delegaciones Benito Juárez, Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo y Venustiano Carranza
·       Primer contorno: delegaciones: Álvaro Obregón, Azcapotzalco, Coyoacán, Cuajimalpa, Gustavo A. Madero, Iztacalco, e Iztapalapa y municipios mexiquenses de Tlalnepantla, Naucalpan, Huixquilucan, y Nezahualcóyotl.
·       Segundo contorno: delegaciones Magdalena Contreras, Tláhuac, Tlalpan, y Xochimilco y municipio de Atenco, Atizapán de Zaragoza, Coacalco, Cuautitlán Izcalli, Chimalhuacán, Ecatepec, Jilotzingo, La Paz y Tultitlán.
·  Tercer entorno: delegación Milpa Alta, municipios de Acolman, Chalco, Chiautla, Chicoloapan Chiconcuac, Isidro Fabela, Ixtapaluca, Jaltenco, Melchor Ocampo, Nicolás Romero, Nextlalpan, Tecamac, Teoloyucan, Tepotzotlan, Texcoco, Tezoyuca, Tultepec y valle de Chalco solidaridad.
·   Cuarto contorno: municipios de Cocotitlan, Coyotepec, Huehuetoca, Papalotla, SanMartin de las Pirámides, Temamatla, Teotihuacan, Tizayuca y Zumpango (Sobrino, 2003:206-207).




Con los objetivos de lograr conectar los cuatro contornos con el centro, se necesitaron desarrollar proyectos de grandes magnitudes como, el proyecto corredor urbano Centro-Histórico-Reforma-Santa Fe, que une al Centro Histórico a partir de la avenida Juárez, que se articula con el Paseo de la Reforma y continua por la avenida del mismo nombre hasta la zona de desarrollo urbano Santa Fe, y lo que se está llevando a cabo con la construcción de la obra llamada “Supervía” que pretende conectar una parte importante del primer contorno, Santa Fe que se ubica en la delegación de Álvaro Obregón con la ciudad central.



[1] http://www.mcontreras.df.gob.mx/historia/constitucion2.html




Cantú, R., (2004). El centro histórico en la ciudad de México ante la globalización. En Diseño y Sociedad, no. 16, [p.12-17].



Lee, J., (2009). Repensar y proyectar la Cuidad desde sus barrios. El caso del centro histórico-Reforma-Santa Fe, México. En Territorios Metropolitanos. México: UAM, vol. 2 no. 2, [p.86-98].


Sobrino, J., (2003). Competitividad de las ciudades en México, México, Colegio de México.

Garza, G., (2003). La urbanización de México en el siglo XX, México, Colegio de México.


Introducción:


La Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) comprende las 16 delegaciones del Distrito Federal, 59 municipios del estado de México y 1 del estado de Hidalgo.

La zona metropolitana concentra el mayor número de negocios y de actividades comerciales en el Distrito Federal por lo que es de suma importancia para la actividad económica del país y su integración ha sido prioritaria, sobre todo en lo que se refiere al tránsito de mercancías y personal.




En el contexto de la globalización esta integración trasciende las fronteras estatales y el objetivo es unir ciudades de diferentes países, que cumplan ciertos requisitos como: ser sede de transnacionales, tener aeropuerto internacional, que sean renombradas, con buen transporte público, que tengan la capacidad de organizar eventos masivos mundiales (olimpiadas, mundiales de fútbol, conciertos), que cuenten con infraestructura (hoteles, restaurantes, bancos, museos, lugares turísticos), aparatos de seguridad pública eficientes y zonas “aburguesadas” libres de los efectos negativos del capitalismo (prostitución, vagabundos, pordioseros, vendedores ambulantes, protestas sociales) pero sin detener al crimen organizado del todo ya que ahí también ha penetrado el capital (giros negros, trata de blancas, venta de drogas, piratería) entre otras; tales como Londres, Nueva York, París y Tokio que han sido tradicionalmente consideradas las "cuatro grandes" ciudades de todo el mundo porque también sirven como símbolos del capitalismo global.

El libre flujo de capitales sobre la Ciudad de México activó el boominmobiliario necesario para el establecimiento de transnacionales en una zona que era un tiradero de basura: Santa Fe. Zona que aun hoy es un proyecto sin terminar y que ha quedado “aislada” por la falta de infraestructura vial.

La propuesta de la carretera de peaje denominada Supervía responde a las exigencias del Banco Mundial que a través del capital privado (COPRI, OHL) y usando al Gobierno del Distrito Federal (GDF), a instancias federales y judiciales pretenden llevar a cabo este megaproyecto. Que por lo visto son parte de acuerdos que trascienden gobernantes o partidos políticos y que no son exclusivos del D.F. sino de todo el país y muchas partes del mundo, tenemos proyectos de hidroeléctricas, carreteras, desarrollos turísticos en playas, selvas; explotaciones mineras a cielo abierto, aeropuertos, campos de golf, desarrollos inmobiliarios, etc.
Cabe mencionar que el papel de las autoridades es tal que las diferencias entre estos y las empresas se han hecho nulas, los servidores públicos parecen empleados, han usado mentiras, diagnósticos inventados, hostigamiento, procedimientos legaloides y la forma más primitiva y autoritaria que es la fuerza del aparato de seguridad pública (granaderos). Pero que recordando siempre ha sido la forma en que el capitalismo ha avanzado, saqueando, que nos recuerda el hecho teorizado por Carlos Marx en “la llamada acumulación originaria”.

Ante el vacío que han dejado las autoridades los vecinos de la colonia Malinche y otros preocupados se han unido en el Frente Amplio Opositor: ONG’s, expertos, litigantes y movimientos sociales con la misma problemática, con los mismos adversarios pero con diagnósticos del problema y formas de lucha diferentes.


Ante la lógica del capital y el vacío de poder, los afectados se unen para no ser barridos, ya que son vistos no como seres humanos sino como “obstáculos al progreso” 

pero........ ¿al progreso de quién?

Teoría

LA DEUDA Y LA REINVENCIÓN DEL CAPITALISMO 

Nos parece importante para este trabajo primero que nada ubicar el proceso de modernización del Estado o neoliberalismo, porque es aquí donde cambian profundamente las funciones y propósitos de los gobiernos.

Señala Perry Anderson (1996) que el neoliberalismo nace después de la Segunda Guerra Mundial y que fue una reacción teórica y política contra el Estado intervencionista y de bienestar, este surgido después del crack de 1929.

Sus principales padres teóricos: Friedrich Hayek y Milton Friedman argumentaban que el nuevo igualitarismo promovido por el Estado de bienestar (décadas de los 50-60), destruía la libertad de los ciudadanos y la vitalidad de la competencia.

La gran crisis de este modelo de bienestar llegó en 1973, cuando el capitalismo cayó en una larga y profunda recesión combinando bajas tasas de crecimiento con altas tasas de inflación, abriendo así paso a las ideas neoliberales. Hayek y compañía ubicaban la crisis en el poder de los sindicatos, que impedían la acumulación privada por la exigencia de altos salarios y el excesivo gasto social del Estado.

Ellos plantearon que el Estado si debía ser fuerte pero en su capacidad de destruir los sindicatos y parco en todos los gastos sociales (educación, salud, seguridad social, vivienda, pensiones, salarios justos, pleno empleo). Que su meta suprema debía ser la estabilidad monetaria, así como restaurar la “tasa natural de desempleo”, reducir los impuestos sobre las ganancias. Así se instalaría de nuevo “la saludable desigualdad para dinamizar de nuevo las economías”, decían ellos.

Esta transformación política, social y económica del Estado inicia en Inglaterra (1979) y en EU (1980), después se extiende a toda Europa. Pero la primera experiencia neoliberal sucedió en Chile bajo la sangrienta dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990), que comenzó de forma feroz con la desregulación, el desempleo masivo, la represión sindical, las privatizaciones favoreciendo a las clases altas nacionales y extranjeras.

Con este claro antecedente queda de manifiesto que la tan pregonada democracia occidental es un mero ideal y es el parapeto que encubre el hecho de que la libertad está en función de la esclavitud.
Basta recordar que la modernización en México inicia con un fraude electoral, el de Carlos Salinas de Gortari en 1988, quien dedico sus esfuerzos para aplicar de manera dogmatica el Consenso de Washington (CW).

El nombre CW fue utilizado por el economista inglés John Williamson y se refiere a los temas de ajuste estructural que formaron parte de los programas del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional en la época del reenfoque económico durante 1982.

El CW es la aplicación de los diez instrumentos de política económica neoliberal para llevar adelante el objetivo de un sistema capitalista mundial basado en la libertad del mercado para operar, donde predominan los más "aptos" en una especie de "darwinismo social", donde la vida social se concibe gobernada por las leyes del mercado, llevando a una selección natural de la supervivencia del más fuerte y a la eliminación del más débil.

Como señala (Lomoro, 2007) la inflación es un parámetro central de la economía. Para los impulsores del Consenso de Washington, las políticas de ajuste y reforma estructural tienen su origen en la crisis de la deuda. No es de extrañar que el control de la inflación sea un asunto prioritario para los organismos acreedores. A continuación, una revisión breve de los principales instrumentos:

1) Disciplina fiscal. No más déficit fiscal. Grandes y sostenidos déficit fiscales constituyen la fuente primaria de los trastornos macroeconómicos que se manifiestan como procesos inflacionarios, déficit de la balanza de pagos y fuga de capitales. Un déficit de presupuesto operacional que sobrepase un 1% a 2% del PIB se considera prueba fehaciente de una falla en la política aplicada.

2) Prioridades en el gasto público. La necesidad de cubrir el déficit fiscal presenta la disyuntiva entre aumentar los ingresos fiscales o reducir el gasto público. El CW, influido por los economistas "reganianos" ("supply-siders"), optó por favorecer la reducción del gasto público.

3) Reforma tributaria. El aumento del ingreso vía impuestos se considera una alternativa a la reducción del gasto público para paliar el déficit fiscal. Existe un amplio consenso, entre los tecnócratas neoliberales, en el principio de que la base tributaria debe ser amplia, mientras que la tasa tributaria marginal debe ser moderada.

4) Tasas de interés. Existen dos principios generales referentes a los niveles de las tasas de interés que concitan el apoyo mayoritario del CW. El primero es que las tasas de interés deben ser determinadas por el mercado. El segundo principio apunta a la necesidad de tasas de interés real positivas, para incentivar el ahorro, por un lado y desalentar la fuga de capitales, por el otro.

5) Tipo de cambio. Como en el caso de las tasas de interés, la tendencia es inclinarse por tipos de cambio determinados por las fuerzas del mercado. Se considera que el tipo de cambio real debe ser lo suficientemente competitivo como para promover el crecimiento de las exportaciones a la tasa máxima que el potencial del lado de la oferta del país lo permita, al mismo tiempo que se mantenga un eventual déficit de cuenta corriente a un nivel sustentable.

6) Política comercial. Las restricciones comerciales cuantitativas deberían ser rápidamente reemplazadas por tarifas arancelarias que deberían irse progresivamente reduciendo hasta situarse en torno al 10 por ciento (o al 20 por ciento como máximo). La liberalización de las importaciones constituye un elemento esencial en una política económica orientada hacia el sector externo. El acceso a bienes intermedios importados a precios competitivos se considera un aspecto importante en la promoción de las exportaciones, mientras que una política proteccionista a favor de la industria nacional y en contra de la competencia extranjera es vista como una distorsión costosa que en última instancia termina por penalizar el esfuerzo exportador y por empobrecer la economía local.

7) Inversión Extranjera Directa (IED). Deben abolirse las barreras de entrada de las empresas extranjeras; debe permitirse que estas compitan con las nacionales en iguales términos. Aunque la liberalización de los flujos financieros externos no es visto como de alta prioridad, una actitud restrictiva que limite la entrada de la inversión extranjera directa (IED) es considerada una insensatez. La IED, además de aportar el capital necesario para el desarrollo, provee capacitación y "know-how" para la producción de bienes y servicios tanto para el mercado interno como para la exportación.

8) Privatizaciones. La lógica de las privatizaciones obedece a la creencia de que la industria privada se administra más eficientemente que la empresa estatal. En general, se considera que la privatización de empresas de propiedad estatal constituye una fuente de ingresos de corto plazo para el Estado. En el largo plazo, se argumenta, el Estado se libera de la responsabilidad de financiar ulteriores inversiones. La creencia en la eficiencia superior de la empresa privada ha sido un dogma de fe para el CW.

9) Desregulación. Una forma de promover la competencia es mediante la desregulación. Este proceso fue iniciado en los EEUU por la administración Carter, pero fue profundizado durante el mandato de Reagan. Se le ha juzgado, de manera general, como un proceso exitoso en esa nación y se ha partido de la base que también puede producir beneficios similares en otros países, especialmente en América Latina, donde se practicaban economías de mercado altamente reguladas, al menos en el papel.

10) Derechos de propiedad. El sistema legal debería proveer derechos de propiedad seguros y sin costes excesivos y debería hacer accesibles tales derechos al sector informal.

La implementación de estas políticas fue resultado de la crisis de la deuda, inducida por el gobierno de Luis Echeverría como señala Toussaint (2006). Ya que a partir de 1973, los ingresos en divisas de México crecieron rápidamente gracias a la triplicación del precio del petróleo. Este aumento de ingresos tendría que haber puesto al país al abrigo de la necesidad de endeudamiento. Pero el volumen de los préstamos del Banco Mundial a México experimentó un gran aumento: se multiplicó por cuatro entre 1973 y 1981 (pasó de 118 millones de dólares a 460 millones de dólares), y el país se endeudó con bancos privados (estadounidenses, británicos, japoneses, alemanes, franceses, canadienses y suizos), con el aval del Banco Mundial. Las sumas prestadas por los bancos privados fueron más de diez veces superiores a los préstamos del Banco Mundial. Cuando estalló la crisis, en 1982, se contabilizaba 550 bancos privados acreedores de México. Para el Banco Mundial, la clave era conservar la influencia sobre el gobierno mexicano. Mientras la situación de las finanzas públicas, entre 1974 y 1976, se deterioraba gravemente y las señales de alerta se encendían, el Banco Mundial empujaba a México a seguir endeudándose.

El 20 de agosto de 1982, después de haber reembolsado sumas considerables en el curso de los primeros siete meses del año, el gobierno mexicano declaró que el país no estaba en condiciones de continuar los pagos, y decretó una moratoria de seis meses (de agosto de 1982 a enero de 1983). Le quedaba una reserva de 180 millones de dólares y debía desembolsar 300 millones el 23 de agosto. Había prevenido al FMI, a principios de ese mes, que sus reservas de divisas no llegaban más que a 180 millones de dólares. El FMI se reunió a finales de agosto con la Reserva Federal, el Tesoro de Estados Unidos, el Banco de Pagos Internacionales (BPI) y el Banco de Inglaterra. El director del FMI, Jacques de Larosiere, comunicó a las autoridades mexicanas que el Fondo y el BPI estaban dispuestos a prestarles divisas con una doble condición: que el dinero se destinara a pagar a los bancos privados y que aplicaran medidas de choque de ajuste estructural (CW). México aceptó. Devaluó drásticamente su moneda, aumentó radicalmente las tasas de interés nacionales, salvó de la quiebra a los bancos privados mexicanos nacionalizándolos y asumiendo sus deudas. Como contrapartida, confiscó los 6.000 millones de dólares que éstos tenían en caja. José López Portillo, presentó al pueblo mexicano esta última medida como un acto nacionalista. Se cuidó muy bien de aclarar que los 6.000 millones de dólares embargados servirían principalmente para reembolsar a los bancos extranjeros.

En 1970, la deuda externa pública de México se elevaba a 3.100 millones de dólares. En el año 2003, 33 años más tarde, era 25 veces mayor, llegando a 77.400 millones de dólares (la deuda externa pública y privada era de 140.000 millones de dólares). En este intervalo de tiempo, los poderes públicos mexicanos pagaron 368 mil millones de dólares (120 veces la suma adeudada en 1970). La transferencia neta negativa en el período 1970-2003 se elevó a 109 mil millones de dólares. En los 21 años que van de 1983 a 2003, sólo en dos de ellos (1990 y 1995) hubo una transferencia neta positiva de la deuda externa pública.

Y desde que el PAN gobierna con Vicente Fox y hasta septiembre pasado, el saldo de los requerimientos financieros del país pasó de 2 billones 318 mil 200 millones de pesos, en 2000, a 3 billones 577 mil millones de pesos en el segundo año de gobierno de Felipe Calderón; esto es 212 mil 290 millones más en dos años, en un repunte que contrasta con el discurso de manejo responsable de la deuda (Méndez, 2009).

Todo esto ha significado para los países endeudados en América Latina pasar de ser exportadores de materias primas a ser exportadores de capital indefinidamente, ya que los intereses hacen impagables esas deudas. Lo que se traduce en impactos a la calidad de vida de los habitantes en nuestros países. Es claro que hoy en día no existe ningún factor que indique que los llamados países en desarrollo vayan a llegar realmente a una modernidad semejante a la del centro. Lo que caracteriza en los ochenta a las economías de América Latina son situaciones de estancamiento y regresión. La reconversión del aparato productivo según las exigencias del mercado internacional indica que la tendencia a la exclusión de más y más individuos de las tareas productivas se mantendrá por lo menos en los próximos años. El subempleo y el desempleo suman ya, en muchos países, más de la mitad de la población. Las desigualdades aumentaron, para muchos, las condiciones de vida permanecieron iguales o empeoraron (París, 1990:73-87).

Algunos datos que ilustran esta afirmación son los siguientes: 800 millones de personas padecen de desnutrición y 4 mil millones viven en estado de pobreza, la riqueza de las 225 personas más ricas del mundo representa la renta del 47% de los más pobres del mundo, o sea que 225 personas ganan lo que 2 mil 500 millones de personas (Wiesenfeld, 2006:51).

EL CAPITALISMO Y LA CIUDAD

El término globalización se usa comúnmente para referirse al capitalismo, específicamente a la expansión del capitalismo en el mundo, lo cual se asocia automáticamente con Estados Unidos (EU), por supuesto, debido a que es la actual potencia hegemónica de este proceso de expansión (Andión, 2005: 19).

La globalización puede ser vista como un conjunto de estrategias para realizar la hegemonía de macroempresas industriales, corporaciones financieras, la televisión, la música y la informática, para apropiarse de los recursos naturales y culturales, del trabajo, el ocio y el dinero de los países pobres, subordinándolos a la explotación concentrada con que esos actores reordenaron el mundo en la segunda mitad del siglo XX (Garcia, 2002:31-34).

Situar la globalización en la segunda mitad del siglo XX es el resultado de la diferencia que esta tiene con la internacionalización y la transnacionalización. La globalización se fue preparando en estos dos procesos previos a través de una intensificación de dependencia reciproca, el crecimiento y la aceleración de redes económicas y culturales que operan en una escala mundial y sobre una base mundial (García, 2002:45-50).

El urbanismo es un fenómeno global y no hay actividad humana que no tenga como escenario el espacio urbano y prácticamente la totalidad de la vida social se lleva a cabo en la ciudad o campo.

El espacio urbano como receptáculo del sistema de vida de la comunidad, de las contradicciones sociales y reflejo de las ideologías imperantes, representa un interesante tema no solo los espacios físicos, sino lo individual y colectivo y no se puede disociar. El espacio sin el hombre deja de ser espacio urbano y se convierten en entelequia.

El espacio individual es el que representa la voluntad individual de cada ciudadano y se refiere básicamente a su habitad dentro de su grupo primario, y su reflejo es la vivienda. Este espacio individual es el de la convivencia familiar, en el que el individuo encuentra su reposo físico y mental, su armonía o equilibrio.

El espacio social se refiere al espacio urbano donde interviene la parte social de individuo, el urbanita que vive y convive con sus conciudadanos dentro de un sistema político-económico. Este espacio es en el que se inserta el “zoon politikon” de Aristóteles en el que el individuo se socializa, se politiza, se compromete, actúa no solo en nombre propio sino en nombre de un grupo mayor, busca que lo representen ante los problemas comunes o ser el representante, se junta con los demás para analizar los mismos acontecimientos, situaciones o eventos específicos. Es el espacio de todos. Se dice ser parisino, romano u oaxaqueño; se usa el nombre de la ciudad para identificarse e integrarse a la colectividad; se heredan y comparten costumbres, mitos, tradiciones, lengua, religión, instituciones políticas y sociales. Sirve de marco a la lucha de intereses de grupo, pero cuando los problemas rebasan los meros interés de grupo y toman un marco más amplio, se convierten en problemas de toda la ciudad y la lucha se traslada a un entorno más amplio que puede ser la región, la provincia o hasta la propia nación.

El binomio hombre-tierra es el que hace posible el desarrollo urbano y con la simple ausencia de uno de los dos desaparece el fenómeno. La plusvalía de la tierra debería ser para el pueblo y no para unos cuantos intereses individuales. La plusvalía social de la tierra debería servir para el ordenado, justo y equitativo desarrollo urbano y también para contar con las reservas territoriales que se requieren para el futuro crecimiento a un precio accesible (Rivera, 1987: 26-37, 55-57, 128-135).

Pero en algunas ciudades la globalización ha transformado sus funciones, su fisonomía y obviamente la vida del urbanita, en sus relaciones, sus espacios; a eso le denominan “ciudad global”.

Según Parnreiter (2002:90) “ciudad global” se refiere a una nueva forma de centralidad urbana causada por los procesos de la globalización. Son nudos de la economía global, donde se integran economías regionales, nacionales e internacionales. No se define ni por fronteras administrativas ni por el tamaño de su población, sino por sus funciones en la economía mundial. Son centros a través de los cuales los flujos de capital, información, mercancías y migrantes circulan, y desde donde se controlan y gestionan estos flujos. Son lugares de producción, de comercio y de consumo para servicios financieros, legales, de contabilidad, de seguros o inmobiliarias. Las ciudades son conectadas entre ellas a través de las mencionadas funciones, creando así una red global de ciudades. Las cuales surgen como puntos centrales, y sí América Latina está integrada al mercado mundial, es de suponer que las principales ciudades latinoamericanas formen parte del sistema urbano global.

La formación de la ciudad global está relacionada con modificaciones en la economía inmobiliaria. Donde aumenta la demanda por oficinas de alta calidad, porque las empresas dedicadas a los servicios al productor requieren de infraestructura.

La consecuencia de este aumento de demanda es un boom de construcción, enfocado a ciertos barrios –por lo general en los centros– y ciertos sectores del mercado. Por ende, desde los años 1980 “la rápida construcción de un complejo de oficinas de gran altura tras otro” (Sassen, 2001:334) caracteriza a la transformación física de ciudades globales.

El boom de inversiones inmobiliarias trans­fronterizas se intensificó aún más debido a que muchas empresas globales de ser­vicios al productor (sobre todo aquéllas del sector financiero), al mismo tiempo, son propietarios y usuarios de las oficinas. Así, dichas empresas se convirtieron en actores determinantes en los segmentos de primera cla­se de los mercados de oficinas en numerosas ciudades globales.

LA CAPITALISTA CIUDAD DE MÉXICO

Una de las zonas de la Ciudad de México que se ha transformado de manera drástica y en tan poco tiempo es Santa Fe. Una zona de la Ciudad de México que dejó de ser tiradero de basura para convertirse actualmente en una de las zonas más vanguardistas y costosas de la ciudad.




En la década de los sesentas los depósitos de arena y grava se volvieron complicados de explotar por lo que los dueños de empezaron a venderlas al Departamento del Distrito Federal, el cual los utilizó como relleno sanitario.

Para la década de los ochentas se había logrado cerrar la mayoría de los tiraderos de basura y se había iniciado la construcción de inmuebles. Para lograr esto, se procedió al desalojo de una ciudad perdida que se encontraba en lo que es hoy la colonia Centro de Ciudad Santa Fe, llamada “La Viñita”, la cual era el asentamiento de los pepenadores de la zona, que consideraban era la zona más limpia de los basureros.

En ese tiempo se crea la oficina gubernamental Servicios Metropolitanos del D.D.F. (SERVIMET) y con inversionistas privados crean el primer Plan de Desarrollo con la intención de permitir el uso de oficinas sin presencia de viviendas.

El proyecto de Santa Fe fue creado por un equipo interdisciplinario de arquitectos, urbanistas e ingenieros, que propusieron al entonces regente del Distrito Federal, Carlos Hank González convertir uno de los espacios más degradados del área metropolitana en una zona de "primer mundo" aprovechando su cercanía con zonas de alto nivel adquisitivo como las Lomas de Chapultepec, Tecamachalco, entre otras colonias que empezaban a formarse en los años 80's en la zona poniente de la Ciudad de México.

Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), el entonces regente de la ciudad Manuel Camacho Solís y sus colaboradores idearon un proyecto similar a la ultramoderna zona de La Défense en París. Para llevar a cabo lo anterior realizaron el Programa Maestro con el cual el gobierno e inversionistas pretendían regular y crear la infraestructura necesaria. El Programa Maestro de Mejoramiento de la ZEDEC Santa Fe se constituyó en 1987, en ella se establecen los lineamientos y la normatividad para su adecuado desarrollo, planteando como objetivos generales: contribuir al equilibrio ecológico, preservar las características de la cuenca hidrológica, aprovechar el potencial del uso del suelo, regular el desarrollo urbano, desarrollar la estructura vial y dotar de equipamientos e infraestructura.

En 1993 se inaugura el Centro Comercial Santa Fe en la zona de Totolapa, en ese tiempo se da el desalojo de los pobladores de la Romita y otras zonas, que en su mayoría son reubicados en la zona de San José en Cuajimalpa. Con este desalojo se amplía la avenida Tamaulipas y se inicia la construcción de la autopista de cuota México–Toluca. Un año después se crea la Asociación de Colonos ZEDEC Santa Fe, A.C; integrado por Automotriz Hermer, S.A. de C.V., Banca Serfin, S.A. de C.V., Impulsora Corporativa de Inmuebles, S.A. de C.V., Corporativo Opcion Santa Fe II, S.A. de C.V., Universidad Iberoamericana, A.C., Parque Santa Fe, S.A. de C.V., Inmuebles Hogar, S.A. de C.V. y Hewlett Packard de Mexico, S.A. de C.V.

La inadecuada infraestructura vial, energética e hidráulica, que originalmente se había planeado para una zona no habitacional, provoca en los residentes la necesidad de formar una organización a través de la cual crean una especie de “gobierno interno” en el cual administran una partida especial del G.D.F.

Con fundamento en lo anterior, en 2009 plantean los residentes la posibilidad de crear una nueva delegación en la zona que sea la responsable de administrar y ejercer los recursos del Fideicomiso. Esta nueva delegación es concebida como una forma de validar el casi autogobierno de la zona por el fideicomiso que lo administra, esta propuesta solo abarca las zonas residenciales y comerciales de gran nivel económico, excluyendo a las de bajo nivel que se encuentran en su periferia, las cuales forman parte de la problemática, ya que por ellas es por donde corren las vialidades y redes que conectan a la zona.

Actualmente, la Zona de Santa Fe está integrada por más de 250,000 personas en su calidad de residentes y de asistentes a escuelas, corporativos, comercios y empresas de servicios que ahí se ubican, aproximadamente hay 78,000 empleados, 4,311 viviendas residenciales, 8 millones de visitantes por año, 4 Universidades privadas y variedad de colegios particulares que atienden aproximadamente a 13,500 estudiantes, así como diversos edificios que albergan la sede nacional de diversas compañías tanto nacionales como extranjeras. Santa Fe es un desarrollo creado en un espacio de 3,648,846 m2 de construcción y presenta una afluencia vehicular de 146,575 autos aproximadamente.




En resumen Santa Fe es un proyecto sin concluir. Sin embargo, vale la pena destacar que los procesos de inversión pública y privada han permitido conformar su imagen urbana actual y su drástica transformación de una zona de tiradero de basura, explotación de minas y asentamientos irregulares a uno de los desarrollos inmobiliarios más importantes de la ciudad.

El papel económico de la Ciudad de México ha cambiado paralelamente con la globalización de la economía en México, se convirtió en una bisagra entre la producción nacional y el mercado mundial (Parnreiter 2002). Eso se ve, por ejemplo, en una concentración muy alta de los servicios al productor que están altamente centralizados no sólo en Ciudad de México, sino también adentro de la ciudad. El 55% del valor agregado mexicano se realiza en sólo tres delegaciones del Distrito Federal, es decir, en Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo y en Benito Juárez.

El número de empresas grandes, que tienen sus sedes principales en la Ciudad de México, aumentó de manera continua y para­lelamente al aumento y la concentración de servicios al productor. En 1993, un año antes de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLC), 256 de las 500 empresas más grandes tenían sus sedes principales en la Ciudad de México. Trece años más tarde ya fueron 352 –un aumento de 37%. La tendencia de centralización también se muestra adentro de la ciudad: de las empresas top-500, que tenían sus sedes en la Ciudad de México en 1993, 85% se estableció en el Distrito Federal –en el año 2003 ya eran 93%. Dentro del Distrito Federal se anota una dislocación hacia el poniente. Mientras la delegación central de Cuauhtémoc con su Centro Histórico y una parte del “Paseo de la Reforma”, y delegaciones del norte y noro­rientales que primordialmente están marcados por industrias, muy claramente van perdiendo importancia, Miguel Hidalgo, y en particular Álvaro Obregón y Cuaji­malpa en el poniente de la ciudad van ganando numerosas sedes de empresas.

El gran crecimiento de la oferta de inmuebles de oficina de alta calidad va acom­pañado por un cambio de la estructura espacial del mercado. En el poniente de la ciudad, y hasta cierto grado también en el sur, se formó un nuevo Central Business District (CBD), como ya se pudo suponer por la dislocación de las casas matrices de las empresas más grandes en México. En el año 2001, el CBD tradicional –el Centro Histórico, el Paseo de la Reforma aproximadamente hasta el anillo Periféri­co y a su norte Polanco así como Insurgentes y áreas circunvecinas– cubrió un 57% de todos los espacios de oficina.

Santa Fe, cuya participación en el mercado de oficinas se expandió del 12 al 17%, como Lomas Palmas (12% en 2008) y Bosques de las Lomas (10%) anotaron ganancias llamativas. Se ha, por ende, construido un nuevo CBD en el poniente de la ciudad. La mayoría de las oficinas de alta calidad se ha construido en el poniente de la ciudad: Santa Fe cuenta casi con un tercio del inventario A+ (2001: 22%; 2008: 32%), Lomas Palmas con 18%, y Bosques de las Lomas con 15%. En estas zonas, las áreas A+ constituyen el segmento más impor­tante del mercado (en Santa Fe componen el 56% de todo el inventario, en Lomas Palmas y Bosques de las Lomas, 44%). En el corredor Centro Histórico –en Paseo de la Reforma–, al contrario, pese al reciente boom de construcciones, sólo el 23% del espacio de oficinas pertenece a la clase A+.

La Ciudad de México entretanto tiene dos CBDs: 38% de las ventas de las empresas top-500 con sede en México se contabilizan en el CBD tradicional, mientras el 31% tiene su origen en el CBD nuevo. Muchas empresas que se han asentado desde los años noventa favorecen el nuevo CBD con sus oficinas de mejor calidad.

Eso se ve claramente en la relación entre la distribución espacial de la superficie de oficinas de primera calidad, por un lado, y de las sedes de empresas de posesión extranjera y la ubicación de servicios al productor, por otro. Santa Fe tiene el nú­mero más grande de empresas extranjeras top-500 (28), seguido por Lomas Palmas (23) y Polanco (18). Al mismo tiempo, en Santa Fe se gana un tercio de las ventas de empresas extranjeras top-500, mientras en Polanco son el 13% y de Lomas Pal­mas el 6%. En cuanto a las sedes de empresas de servicios al productor, si bien es cierto que Santa Fe no tiene el número más alto (el corredor Centro-Reforma cuen­ta con 30, Lomas Palmas y Insurgentes con 24 cada uno, y Santa Fe sólo con 16) es importante destacar que en cuanto a las ventas Santa Fe está dominando muy cla­ramente: allí se originan el 36% de las ventas de empresas de servicios al productor.

La nueva geografía corporativa está marcada por un patrón particular de las empresas que en su mayor parte son de propiedad extranjera, y de las empre­sas de los servicios al productor. Ambas tienen otras preferencias de ubicación que las empresas mexicanas: se instalan con mayor frecuencia en la Ciudad de México, y adentro de la ciudad favorecen a oficinas en Santa Fe y en otras partes del nuevo CBD. Eso sugiere que los procesos de formación de la ciudad global han modifica­do la demanda para oficinas en la Ciudad de México cuantitativa y cualitativamen­te.

CAPITALISMO Y CRISIS DE IDENTIDAD

En los últimos treinta años los países latinoamericanos se vieron lanzados a la modernización, a la industrialización y a un nuevo reparto económico mundial. De tal forma que sobre los grupos sociales se impusieron valores y elementos de la cultura y de discursos del centro capitalista, como el individualismo.

Que a decir de Castells (2005:20-25) con la crisis de la identidad surge el individualismo de la crisis de las instituciones y la disolución del Estado-nación, ya que antes la sociedad civil se constituía en articulación con el Estado, pero cuando este tiene que atender a la dinámica de flujos globales desatiende sus obligaciones y por lo tanto pierde legitimidad ante los sectores golpeados donde surge la oposición a la globalización (capitalismo) y a sus agentes, los gobernantes.

Por identidad entenderemos que:

- La identidad da, en primer lugar, al individuo, una noción de permanencia: le da puntos fijos de referencia.

- En segundo lugar, le brinda una existencia en estado separado, es decir marca las fronteras de su yo; circunscribe su unidad y su cohesión.

- Finalmente, al señalarse su semejanza con otro yo, la identidad da la posibilidad al individuo de relacionarse con el otro.

El individuo solo puede definir su propia identidad al interior del grupo, como socialización. El grupo, a su vez, encuentra también su cohesión y su identidad en su normatividad general; en valores, imágenes y mitos.

Habermas describe el proceso de modernización como una ruptura de esa unidad: una ruptura de creencias y de pertenencias, de tal forma que el individuo se ve escindido de su propia comunidad.

La ruptura de la identidad se da por una pérdida repentina de las expectativas y de las vinculaciones sociales en momentos de acceso a nuevas posiciones o entornos existenciales: el paro, la emigración, las guerras, fatalidades personales o catástrofes.

En tales situaciones, lo individuos tienden a destruir su propio pasado. Su memoria deja bruscamente de proveerles de las normas y valores que rigen su vida; la tradición del grupo pasa al olvido o se oculta conscientemente y con vergüenza. Esta situación puede ser resultado de los procesos modernizadores, que desarraigan a los individuos, los arrancan de sus tierras o de su cultura imponiéndoles la vida en ambientes totalmente extraños y sin pasado (París, 1990:73-87).


Referencias:


- Anderson, P., (1996). Balance del neoliberalismo: lecciones para la izquierda. Trayectorias y Perspectivas no. 8.


- Andión, M., (2005). Los medios universitarios frente a la globalización de la cultura. México: Reencuentro No. 44.


- Castells, M., (2005). Globalización, desarrollo y democracia: Chile en el contexto mundial. Chile: FCE.


- García, N., (2002). La globalización imaginada. México: Paidós.

- Lomoro, R., (1997). Réquiem por el Consenso de Washington. Recuperado de www.realidadeconomica.com el 2 de julio del 2011.


- Mendez, E., (2009). De $ 3 billones 557 mil millones, la deuda externa. Recuperado de http://www.jornada.unam.mx/2009/01/12/index.php?section=economia&article=023n3eco el 25 de junio del 2011.

- París, Ma. D., (1990). Crisis e identidades colectivas en América Latina. México: UAM-X, Plaza y Valdez.


- Rivera, Fernando. (1987). El urbanita. Política y urbanismo. México: SEP.

- Toussaint, E., (2006). La crisis de la deuda mexicana y el BM. Recuperado de http://alainet.org/active/11834&lang=es el 28 de junio del 2011.

- Wiesenfeld, Esther. (2006). El rescate de las comunidades en el marco de la globalización. Athenea Digital.

Informe final

El 23 de mayo del 2011 (dos semanas después de que inicio el trimestre) tuvimos nuestra primera clase de metodología con el profesor Pablo Gaytán; nos dio una introducción de lo que íbamos a ver en el transcurso del trimestre. Ese mismo día nos dijo que formáramos equipos para trabajar en nuestra investigación, la cual entregaríamos al final.

Para tomar la decisión de qué tema elegir, una vez formado el equipo, tuvimos una discusión, para empezar necesitábamos que estuviera cerca de una de las casas de los integrantes, qué problemas hay de interés en nuestras comunidades. Después de plantearnos diversos temas, una integrante del equipo nos platicó sobre el plantón que hay en la colonia la Malinche, ya que ella pasaba todos los días por las obras que están en Luis Cabrera y de cierta forma le afecta para llegar a su casa. Nos llamó la atención porque la información que teníamos sobre el plantón, comentada por nuestra compañera, era que estaba formado por gente expropiada y nos interesaba saber porque seguían ahí. Ese es el punto clave para comenzar con el trabajo. Tomamos la decisión que esta área iba ser nuestro campo: el plantón de la colonia la Malinche.

Después discutimos la forma que nos íbamos a acercar al campo y decidimos  que en un primer momento debemos privilegiar la observación para generar en cada uno de nosotros la actitud del “forastero” que plantea Alfred Schutz que:

“permite comunicar a los investigadores en formación, la actitud que debe orientar los primeros acercamientos al estudio de la vida social” y evitar presuponer”.

También nos encontramos con la problemática que no teníamos ubicada la zona, necesitábamos saber cómo llegar, cuánto tiempo nos tomaba llegar, que autobuses usar, ubicar entre que calles estaba el plantón. No sabíamos cuanto iba a durar el plantón o si ya pronto los desalojarían, teníamos que ir lo más pronto posible.

Pensamos que era muy importante nuestro primer acercamiento, ya que debido a  las noticias teníamos la idea de que la gente era agresiva y no dejaba sacar fotos.

Una semana después, (2 de junio) visitamos el campamento situado en la colonia La Malinche, delegación Magdalena Contreras. Para empezar nos perdimos ya que llegamos a la avenida San Bernabé con la idea de caminar hacia el Tanque ya que creíamos que ahí estaba ubicado el plantón, después de preguntar varias veces, unos policías nos orientaron diciéndonos que estaba ubicado exactamente entre las calles Emiliano Zapata y Rosa Sur.

Ya estando en el plantón:

“El silencio es notorio al llegar a la colonia La Malinche, observamos que está establecido un refugio con techo de lona, donde se encuentran cuatro sujetos mayores y una niña, que lo han acondicionado con mesas, sillones, utensilios de cocina, un refrigerador y un librero. Se encuentran cocinando, huele a pollo y nopales. En el lugar hay muchos carteles con leyendas. Una camioneta como punto de vigilancia cuida quien entra y sale. Para que nos permitieran acceder y tomar fotos nos identificamos. Alrededor hay casas en pie, otras semi-destruidas y unas reducidas a escombros; al interior de una de ellas encontramos agujeros en el techo, en el piso, el caminar se hace difícil; algunas están cercadas con vallas metálicas y enrejados; hay graffitis y mantas, la palabra más común es el “no”. A lo lejos vimos la loma del cerro donde faltan arboles. Al regresar al refugio dos sujetos más habían llegado con dos niños”.

Nos retiramos dando las gracias y nos dimos cuenta que realmente era gente muy amable, dispuesta a proporcionar información. Incluso nos invitaron para que volviéramos las veces que fueran necesarias. Ya teniendo las primeras fotos procedimos a crear el blog, que en un inicio estaba muy humilde.

El siguiente paso fue ponernos de acuerdo en el tema, decidimos que lo limitaremos a la transformación de la identidad de la comunidad de La Malinche como consecuencia de la construcción de la Supervía.

También teníamos que limitar el problema teóricamente por eso decidimos acudir a la Biblioteca Central, en CU, el sábado 4 de junio. En donde sabíamos que teníamos que llegar temprano para sacar copias por que se llena mucho. Entonces nos dividimos entre quien iría por los libros y quien transcribiría la problematización y la metodología. Entre los conceptos que ese día obtuvimos están:

·         identidad,
·         globalización,
·         urbanismo,
·         espacio urbano,
·         espacio individual,
·         espacio social,
·         binomio hombre-tierra, etc.

Estuvo ameno ya que nos integramos como equipo y hasta comimos en las tortas de chilaquiles de Filosofía y en la tarde enviamos el avance del trabajo.

El día 6 de junio hubo clase y la lectura de ese día hablaba sobre el método cualitativo, decidimos que lo usaríamos como base en nuestra investigación ya que:

“a) La ciencia no es algo abstracto y aislado del mundo, sino que depende del contexto social, sin el cual es difícil comprender la conducta humana, ya que es dentro de él donde los sujetos interpretan sus pensamientos, sentimientos y acciones. Las reglas y el orden social constituyen las bases de sus acciones;
b) La conducta humana es más compleja y diferenciada que en otros seres vivos, por lo tanto, es imposible explicarla de la misma forma en que se explican los fenómenos en las naturales, y;
c) Las teorías son relativas, ya que cada sociedad actúa con valores propios y éstos cambian con el tiempo. Se deriva de este relativismo el cuestionamiento del criterio de validez universal, el de objetividad y el de cientificidad. Ningún método puede considerarse como definitivo y menos aún como universal. La universalidad no es sinónimo de objetividad”.

Después en la misma clase limitamos lo que sería la parte histórica de nuestro trabajo, empezando desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), para explicar cómo México entro en la modernidad con el modelo económico neoliberal propuesto en el Consenso de Washington.

“A partir de 1989 en México se adopta el modelo neoliberal provocando el crecimiento de la  dependencia de la economía con relación a los Estados Unidos por lo que empezando la década de los años noventa comienza con un acelerado crecimiento, durante el periodo presidencial de Carlos Salinas de Gortari, se implementaron estas políticas empezando con la privatización del sistema bancario, la venta masiva de empresas estatales, culmina con la negociación, firma y puesta en marcha el TLCAN, con Estados Unidos y Canadá. En este periodo la economía no crea bases endógenas de acumulación y crecimiento, por lo estuvo sujeta a los flujos del capital extranjero de cartera. El déficit en cuenta corriente y su financiamiento especulativo de corto plazo fueron el preámbulo de la devaluación de diciembre en 1994 y de la crisis financiera subsecuente de esta, producida por lo que se conoce como el “error de diciembre”, esto fue producto de fallas del mercado y yerros del gobierno: las fallas del mercado se debieron a una especulación financiera optimista y mal informada sobre las perspectivas de la economía nacional; los yerros del gobierno consistieron  en aplicar una política de sobrevaluación del tipo de cambio que abarató las importaciones y encareció las exportaciones. A su vez esto repercutió en la falta de interés por parte del Estado hacia los asuntos de la política social, provocando que la actividad inmobiliaria se dedicara a la construcción de residencias o departamentos orientados principalmente para la población de altos recursos localizados al poniente y suroeste y sur de la metrópoli. Promoviendo de esta manera una ciudad de servicios, para lo cual se requiere suelo, es decir la necesidad de contar con espacios para el crecimiento de la economía nacional, demandaba su articulación sobre la base de una transformación especial propiciada por procesos de renovación urbana, una fuerte presencia del sector privado en el ámbito urbano y la puesta en marcha de grandes proyectos metropolitanos, para lograr hacerla más competitiva en finanzas públicas sanas, nuevas inversiones e industrias no contaminantes y el fomento a la inversión en el sector servicios, con la implantación de una serie de proyectos urbanos de renovación. Tales como Santa Fe”.

Santa Fe es una zona de la Ciudad de México que dejó de ser tiradero de basura para convertirse actualmente en una de las zonas más vanguardistas y costosas de la ciudad.

“Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), el entonces regente de la ciudad Manuel Camacho Solís y sus colaboradores idearon un proyecto similar a la ultramoderna zona de La Défense en París. Para llevar a cabo lo anterior realizaron el Programa Maestro con el cual el gobierno e inversionistas pretendían regular y crear la infraestructura necesaria. En el Programa Maestro de Mejoramiento de la ZEDEC Santa Fe se establecen los lineamientos y la normatividad para su adecuado desarrollo, planteando como objetivos generales: contribuir al equilibrio ecológico, preservar las características de la cuenca hidrológica, aprovechar el potencial del uso del suelo, regular el desarrollo urbano, desarrollar la estructura vial y dotar de equipamientos e infraestructura. En 1993 se inaugura el Centro Comercial Santa Fe en la zona de Totolapa, en ese tiempo se da el desalojo de los pobladores de la Romita y otras zonas, que en su mayoría son reubicados en la zona de San José en Cuajimalpa. Con este desalojo se amplía la avenida Tamaulipas y se inicia la construcción de la autopista de cuota México–Toluca. Un año después se crea la Asociación de Colonos ZEDEC Santa Fe, A.C; integrado por Automotriz Hermer, S.A. de C.V., Banca Serfin, S.A. de C.V., Impulsora Corporativa de Inmuebles, S.A. de C.V., Corporativo Opción Santa Fe II, S.A. de C.V., Universidad Iberoamericana, A.C., Parque Santa Fe, S.A. de C.V., Inmuebles Hogar, S.A. de C.V. y Hewlett Packard de México, S.A. de C.V”.

El boom de inversiones inmobiliarias trans­fronterizas se intensificó aún más debido a que muchas empresas globales de ser­vicios al productor (sobre todo aquéllas del sector financiero), al mismo tiempo, son propietarios y usuarios de las oficinas.

“Así, dichas empresas se convirtieron en actores determinantes en los segmentos de primera cla­se de los mercados de oficinas en numerosas ciudades globales. La formación de la ciudad global está relacionada con modificaciones en la economía inmobiliaria. Donde aumenta la demanda por oficinas de alta calidad, porque las empresas dedicadas a los servicios al productor requieren de infraestructura”.

El concepto más valioso y que nos permitió mirar con nuevos ojos y en su cruda realidad a la Ciudad de México, fue el de:

“Ciudad global” se refiere a una nueva forma de centralidad urbana causada por los procesos de la globalización. Son nudos de la economía global, donde se integran economías regionales, nacionales e internacionales. No se define ni por fronteras administrativas ni por el tamaño de su población, sino por sus funciones en la economía mundial. Son centros a través de los cuales los flujos de capital, información, mercancías y migrantes circulan, y desde donde se controlan y gestionan estos flujos. Son lugares de producción, de comercio y de consumo para servicios financieros, legales, de contabilidad, de seguros o inmobiliarias. Las ciudades son conectadas entre ellas a través de las mencionadas funciones, creando así una red global de ciudades. Las cuales surgen como puntos centrales, y sí América Latina está integrada al mercado mundial, es de suponer que las principales ciudades latinoamericanas formen parte del sistema urbano global”.

El 27 de junio hicimos la segunda visita de campo (aprovechando que no tuvimos clase) a la colonia La Malinche, y:

“fue muy provechosa, ya que pensamos que la interacción es excelente. Esta vez llegamos a la zona en medio de nubes pesadas que anunciaban lluvia, un clima triste, pero al interior del plantón las cosas son diferentes; llegamos y están comiendo algunos, tomando café otros, hay convivencia y buen ambiente. Somos amablemente recibidos e invitados a ver lo que denominan “Zona 0”. Pasamos y no mucho se ha movido, los escombros siguen y junto a las vallas metálicas aun permanecen policías. Sin pedirlo el señor Apolinar sube con nosotros y comienza a narrarnos su propia experiencia, sus recuerdos; se nota intranquilo, por momentos se le corta la voz y enciende un cigarro. Recuerda a sus vecinos, lo que era su colonia, entiende el impacto ecológico, vaticina desabasto de agua “que se verá en esta época de lluvias” y el “saqueo” de que fueron objeto; de cómo las autoridades federales y locales no los oyen, contrario a la difusión entre diversos movimientos sociales y asociaciones civiles nacionales y extranjeras.Nos retiramos con la invitación a la asamblea del domingo a las 11 de la mañana, con la necesidad de grabar los relatos y con la sorpresa de que de 7 a 8 de la noche hay “rosario”.

Don Apolinar nos reveló algo que desconocíamos, pensábamos que las indemnizaciones de las expropiaciones habían sido regulares, pero él nos contesto que no, que realmente:


“…indemnizan a 51 predios aquí en la Malinche y en esos 51 predios había alrededor de 300 familias sí, estamos hablando de 300 familias con un promedio de cuatro a cinco hijos y hacen un numero bastante considerable, no, que quedan en el desamparo, me refiero a que no tienen un lugar donde vivir. Ahora nos damos cuenta de que toda esa gente que el gobierno dijo que se habían ido felices y contentos con su dinero, muchos se fueron a provincia y están regresando, porque están regresando, porque en la provincia no hay trabajo porque el trabajo está aquí en la capital, gente que nació en capital y se va provincia prácticamente es ir a otro mundo”.

Aparte nos comento que gente del mismo gobierno hizo los avalúos de las casas, pagaron lo que quisieron, seguramente con la consigna de que lo que “se ahorraran” seria para los valuadores.

Aquí nos dimos cuenta que la gente que se encontraba en el plantón, solo eran vecinos que están en contra de la Supervía, porque dicen que pueden ser los próximos expropiados, a excepción de uno de ellos que fue directamente expropiado y de él nos cuentan que al hacer la mudanza, esta se robo sus cosas, se fue su familia y se quedo solo, el se encuentra en el plantón, porque aparte de apoyar, no tiene a donde ir. Nos comentan que no da entrevistas porque se pone un poco mal por su situación.

El día 2 de julio nos vimos en la casa de uno de los compañeros, en donde trabajamos sobre la metodología que íbamos a utilizar, nos ocupamos varias horas y concluimos que lo que nos servía era el interaccionismo simbólico porque:

“es considerado como una teoría sociológica general, capaz de dar cuenta no sólo de fenómenos de interpretación y cambio sociales de pequeños grupos, sino también de análisis colectivos”.

Para las entrevistas usaríamos la entrevista profunda:

“porque es en la cual el entrevistado y entrevistador tienen una conversación de preguntas y respuestas, mediante un proceso de interacción, captando significados e influencias personales tanto biológicas, culturales, sociales, así como conductuales por las dos partes”.

Al delimitar el campo donde realizamos la recolección de información nos ayudó para así comprender en buena medida la perspectiva de la investigación, ya que teníamos que explicitar los límites no solo conceptuales, sino también empíricos de nuestro trabajo, a través de la trasformación de los datos de sentido común a una mayor elaboración conceptual. La información que requerimos no se recogió en un par de jornadas, sino que se obtuvo a lo largo de varios periodos y recurriendo a diversos informantes, para poder de esa manera encarar una misma problemática desde diversos ángulos y aéreas de interés, esta información tiene que ser lo más completa posible.

Cada uno de nuestros entrevistados era importante y usaríamos la idea del informante ya que cada uno:

“expresa las pautas en sus verbalizaciones y practicas; nosotros no teníamos más que escucharlo y observarlo para dar cuenta de la realidad desde su perspectiva, parte activa de un proceso social que lo determina pero al que, a su vez, contribuye activamente”.

Nuestra tercera visita a campo la llevamos a cabo el día 3 de julio, a llegar al plantón, eran como las 10:30 de la mañana, nos paramos en la entrada porque veíamos que no había mucho movimiento, esperando preguntarle a alguien, nuestra percepción fue, que había hostilidad hacia nosotros, no sabíamos porqué, se acerco una señora que nos pregunto quiénes éramos, contestamos que estudiantes de la UAM-X, le comentamos que ya habíamos visitado la zona. Ya en la asamblea nos contesto (indirectamente) Luis Fernando el porqué de esa hostilidad que sentíamos, el comentó:

“…peor aun granaderos, que veo que hay muchos, muy cercanos, curiosamente hoy día”.

También nos enteramos que estaban realizando su asamblea numero 64. En las asambleas tratan temas de importancia que han surgido durante la semana con relación a la construcción de la Supervía, nos pudimos dar cuenta que existe una organización, para tratar diferentes temas, es decir están llevando su movimiento en los diferentes ámbitos que ello consideran adecuados para ejercer sus derechos, como en los asuntos legales, jurídicos y sociales, donde intervinieron Luis Fernando, que trata los asuntos legales y un poco de los ambientales, el Sr. Manuel, en el área jurídica y Francisco, en la organización social, así como también Miguel que analiza cada semana las noticias que salen en los medios de comunicación, y Lourdes que organiza las actividades que se llevaran a cabo durante toda la semana; también cuentan con el apoyo de grupos o instituciones que los orientan, por lo que se puede deducir que este movimiento es conducido pacíficamente. Observamos que este plantón tiene ya once meses, se puede percibir que se ha fortalecido la unión de los vecinos, están bien enterados y están organizando la celebración de su aniversario que se llevara a cabo el 26 del presente mes.

Comprendimos, ya en esta visita, que este problema ha estado apoyado por diversas asociaciones que están preocupados por el daño que se ha hecho, hablando con respecto a la violación de los derechos humanos, al daño ambiental y al rompimiento del tejido social de la colonia la Malinche y de la delegación con la introducción de esta mega-obra.

Conocimos a mas miembros de este plantón, puesto que en las primeras veces habíamos encontrado muy pocos miembros de este movimiento y que están dispuestos a hacer lo que sea, para que no se lleve a cabo esta construcción, nos impresiono el comentario de que si es necesario dar la vida, lo harían pero no dejarían que se construya la Supervía. Este comentario lo expresan con tal emotividad de seguir luchando por lo que es de ellos, su colonia, su integridad como persona y su pasado como miembros de esta sociedad.

Este plantón está brindando diferentes actividades para que exista una mejor convivencia, dejan entrar a todo tipo de personas, excepto a aquellas personas que sean enviados por la empresas o del gobierno para alterar la estabilidad de los que están en ese momento en el plantón.

Después nos acercamos a entrevistar al joven José Luis, vecino de esta colonia, es una de las tantas personas que todavía no ha sido expropiado, pero teme a que sean los próximos, y es por ello que ha brindado su ayuda, nos platicó como ha sido su intervención en este movimiento. Lo interesante es que él no fue expropiado solo es vecino que apoya, lo que nos dice es:

“No, yo no fui expropiado, simplemente, mi casa todavía está en pie, ahora si como dicen que son 5 polígonos y simplemente aquí esta uno, soy de donde podría pasar el trazo de la Supervía, entonces sería como la segunda tanda una las casa no, mi casa sería una de las siguiente por expropiar, aparte de muchas que todavía faltan, entonces aunque no haya sido expropiado duele ver como todas las casa así todas derrumbadas”.

Después de la entrevista, José Luis nos invitó a dar un recorrido a la zona expropiada, mientras nos relataba que en esas casas tenía familiares y conocidos, pero ahora ya ni las casas están.

Podemos ver en el recorrido una zona devastada, solo quedan escombros y una larga valla resguardada por policías. También nos dice José Luis que cuando era más pequeño iba a jugar a la Loma, pero ahora ya ni siquiera los dejan pasar.

El día 4 julio tuvimos una asesoría con el profesor en donde nos dice que necesitamos ordenar nuestra información, nos indica que necesitamos hacer categorías o pestañas, nos da una lista de estas categorías: Introducción, teoría, historia, metodología, diario de campo, mapas e informe final. Al hacer las categorías en los días siguientes, pudimos observar toda la información que teníamos, nos aclaro la visión que teníamos, nos ayudó a saber que nos falta y hacia dónde dirigirnos, esto con el fin de llegar al objetivo.

El día 11 de julio tuvimos otra asesoría con el profesor Gaytán, en esta asesoría nos dio los puntos para corregir el blog, en donde nos comento que no le habíamos mandado ningún avance del trabajo, uno de los compañeros le dijo que se le había pasado mandarle el link dentro del  correo, una vez aclarado esto, reviso el blog desde su computadora,  indicándonos que a más tardar el día miércoles enviaría un correo dando  respuesta con las correcciones, nos comento que empezáramos con la redacción del relato etnográfico, para ello teníamos que leer un libro llamado “El antropólogo inocente” de Nigel Barkley, nos comento que pusiéramos mapas, imágenes de fondo etc. Para darle un diseño mejor, se concluyó así esta última asesoría con el maestro. Una vez teniendo las observaciones del maestro nos pusimos de acuerdo para trabajar en cada una de las correcciones, y empezar a leer el libro.

Después el día 14 de julio visitamos el plantón, la visita fue entre la 1 pm y 1:30 pm, el día fue lluvioso y muy nublado, pero pudimos hacer una entrevista:

“Al llegar al plantón, solo había 5 personas, de las cuales no habíamos visto antes, al pararnos en la entrada, un señor de la tercera edad, nos preguntó que necesitábamos, le mencionamos que ya habíamos hecho otras vistas, y éramos estudiantes de UAM-X, la señora Socorro Méndez también se acerco, estábamos en un ambiente de desconfianza porque no sabían quiénes éramos, pero empezamos a platicar y a decirles que ya habíamos ha ido otras ocasiones, les enseñamos entrevistas anteriores y cambio el ambiente, ahora ya era más cordial, -no es que hayan sido hostiles a nuestra llegada, solo que se siente cuando no eres del agrado o desconocido-. La señora Méndez nos dice que el plantón nunca se queda solo, siempre hay que estar al pendiente de él, no conocíamos a las personas porque solo se había visitado en fin de semana, también indica que los demás tienen que trabajar y van por la noche a darse una vuelta o los fines de semana. Le pedimos nos proporcionara una entrevista a la cual accedió, en ese momento llego el señor Benjamín que un nuestra segunda visita nos dio información. Empezamos la entrevista con el la señora Méndez y le solicitamos que si podían apagar un radio para que se escuchara la voz clara en la grabación, la señora. Méndez se lo pide a dos chicos que preparaban comida, los cuales acceden, nos invita a sentarnos, en una mesa donde preparaba cosa para la comida y muy atenta nos dice que comencemos. En el transcurso que se hizo la entrevista iba llegando gente que apoyaba al plantón, pero muy respetuosos, no hacían ruido porque sabían que se trataba de una entrevista”.

En la entrevista la señora Socorro tocó un tema importante, sobre la identidad que había y lo comenta de esta forma:

“En diciembre se hacían las posadas por calle, entonces toda una calle participaba, antes del plantón ya cada quien hacia su posada en su casa, yo con mi familia y si te vi ni te invito, a raíz de esto, posadas, navidades, año nuevo, como 15 de septiembre fue algo tan bonito, volvimos a convivir, a invitar a la gente a que conviva, aquí no hubo el tu si entras tu no entras, ha zaguán cerrado, no hubo ese tipo de cosas, al contrario, a mi me gustaron mucho esas fechas, porque se volvió a vivir eso, de que se hacían posadas en la calle, ya no privadas, como lo hacíamos nosotros, fulanita va hacer su posada, si te invito que bien si no, no eres bienvenido, eso como que se había perdido”.

Esto lo comento indicando que fue hace 15 años y después se perdió, pero ahora a raíz de las expropiaciones se ve esa unión entre vecinos.

Lo que coincide con la teoría de Habermas:

“Habermas describe el proceso de modernización como una ruptura de esa unidad: una ruptura de creencias y de pertenencias, de tal forma que el individuo se ve escindido de su propia comunidad. La ruptura de la identidad se da por una pérdida repentina de las expectativas y de las vinculaciones sociales en momentos de acceso a nuevas posiciones o entornos existenciales: el paro, la emigración, las guerras, fatalidades personales o catástrofes. En tales situaciones, lo individuos tienden a destruir su propio pasado. Su memoria deja bruscamente de proveerles de las normas y valores que rigen su vida; la tradición del grupo pasa al olvido o se oculta conscientemente y con vergüenza. Esta situación puede ser resultado de los procesos modernizadores, que desarraigan a los individuos, los arrancan de sus tierras o de su cultura imponiéndoles la vida en ambientes totalmente extraños y sin pasado”.

Terminamos con la entrevista y le dimos las gracias a la señora Socorro, nos despedimos de las demás personas que estaban en el plantón y salimos de la zona porque iba a empezar a llover.

Para el día 18 de julio teníamos programada la que sería la última asesoría con el profesor Gaytán, recibimos un correo por parte del profesor indicándonos que la asesoría se llevaría a cabo para el día 21 de julio, pidiéndonos una respuesta, de que estábamos de acuerdo, el mismo día que se recibió este correo el jefe del equipo le mando la respuesta.

El día 19 de julio, la empresa OHL (Obrascon-Huarte-Lain) encargada en la construcción de la Supervía y el segundo piso del Periférico fue multada, por una cantidad de 10 mdp, debido a que una de las trabes (ballenas) se cayó al ser colada en los carriles centrales de la Autopista Urbana, a la altura de Avenida del Conscripto. La multa es de risa y el gobierno se niega a retirarles la concesión a pesar de que ha salido a la luz que esta empresa tiene un historial muy negro.

El viernes 22 de julio quedamos de acuerdo para vernos en la escuela y terminar con el trabajo, trabajamos de 4 a 9:30 en medio de una gran tormenta por lo que una compañera llego tarde y mojada, pero avanzamos bastante.

El día de hoy sábado 23 de julio se publicó en el periódico La Jornada,  que comenzará la celebración del primer aniversario del plantón  del frente amplio en contra de la realización de la Supervía, estas celebraciones empezaran el domingo a las 11 horas, “se realizará una verbena popular, el martes por la noche se proyectará  “El caminar del Frente Amplio”, al día siguiente se hará un recuento jurídico y el próximo sábado habrá una anecdotario comunitario. Las actividades concluirán el domingo 31 de julio con un foro de organizaciones sociales.”

Hoy tenemos que cortar el relato ya que debemos entregar el reporte final pero con la incertidumbre del futuro del plantón o de la obra. Por un lado la gente del plantón se dice dispuesta a todo para evitar que se termine y por el otro el gobierno dice que la obra será concluida y en los hechos se ve que el lado del Puente de los Poetas ha avanzado hacia la Loma, al igual que el tramo de Perisur a Luis Cabrera, el plantón tiene un lugar estratégico que obstruye la conexión de esta carretera.


También nos deja pensando que cualquiera que tenga alguna propiedad en el trayecto de alguna presa, mina, aeropuerto, hotel, campo de golf o centro comercial, sentirá como usan en su contra todo el aparato de gobierno de la manera más facciosa, para despojarlo, por lo tanto la gran mayoría de la población de este país no tiene asegurado su patrimonio.


La corrupción y su mejor aliada que es la impunidad les aseguran a las autoridades toda la manga ancha para actuar de la manera más autoritaria y primitiva, provocando que la población no tenga a quien acudir y que la solución que dejan es organizarse y defenderse, aunque sea de forma violenta, no importa el discurso de los derechos humanos si nadie los hace efectivos pareciera que se ha olvidado lo que decía Simon Bolivar “los derechos no se imploran, se conquistan”.


La construcción de más caminos pavimentados contrasta con el “discurso verde” de Ebrard y Calderón, por un lado fomentan el uso de bicicletas o el biodiesel, pero en los hechos no hacen nada por reducir las emisiones de CO2no hay algún plan contundente para que se use menos el automóvil particular, que es un desperdicio de recursos por la cantidad de gente que mueve (en promedio en el D.F. es de 1.7 personas/auto mientras que en el metro es 900 veces superior). Una idea sería activar la oferta de más transporte público que reduciría el tráfico en las horas picos, ya que este es un problema de espacio. Pero una acción así obviamente seria ir contra el mercado, contra las gasolineras y contra las armadoras estadounidenses, japonesas o francesas y los postulados neoliberales le prohíben al gobierno intervenir.


Pareciera que la idea que tienen las autoridades es dejar de invertir por falta o desvió de recursos, que se pudran los servicios que prestan como el drenaje, el transporte público, el sistema de agua potable, etc., para que llegue el capital privado y reemplace esas funciones.


Lo que no genera plusvalía al capital no sirve, como los sentimientos de quien es desalojado de su casa, o el problema de si se rellenan los mantos freáticos, o si hay que talar 10 hectáreas de árboles, o las tradiciones, o si se pierde la fauna que habitaba ahí, o si la zona antes era tranquila y segura y ahora pasaran 200 autos por hora encima de sus casas; esa lógica nos gobierna y es grotesca, la indignación nos tiene que mover a hacer algo contundente, que para empezar tendría que aspirar a sustituir a la clase política y su vicio de poder.


La pérdida de identidad de la clase popular es sin lugar a dudas lo que produce el capital, sabemos que no somos consciente de ella; esta identidad la buscamos con los grupos que son afines a nuestros intereses, la conseguimos en la escuela, el trabajo, con amigos cercanos a nuestras casas o fuera de ellas, todo lo que necesitamos es sentirnos identificados con alguien. Pero aquí hay una trampa con esta organización de la sociedad, por lo que estamos diseñados a seguir lo económico, a competir en todos los sentidos, no tenemos la oportunidad de escoger a las personas con quien trabajamos, estudiamos, convivimos en esta sociedad capitalista, ya que están ahí por el interés que siguen; ¿no sería más fácil convivir con las personas que viven cerca de nuestras casas?, teniendo menos estrés en nuestras vidas, si nuestros trabajos y escuelas estuvieran cerca al hogar en que vivimos, en vez de perder horas en el traslado de un lugar a otro y llegar solo a descansar. Esto genera un pensamiento separado de la realidad en que nos encontramos.


Ahora vemos en esta investigación que en años atrás, todavía era posible tener una convivencia con nuestros vecinos, pero eso se fue perdiendo por la supuesta  búsqueda de una mejor vida, creando a gente individualista, que solo ve por su bien, no importándole nada mas allá de su entorno. Pero vemos que todavía hay gente que lucha por sus derechos, creando movimientos sociales, en donde no están de acuerdo con esta forma económica generada por la globalización. El plantón de la colonia la Malinche es ejemplo de esta organización, porque las personas de esta colonia, saben que ya habían perdido esa comunidad, pero a raíz de las expropiaciones, surgió ese sentimiento de unión, de lucha, el de no ser despojados de algo que les costó a generaciones atrás, quieren un patrimonio para sus descendientes y lucharan hasta las últimas consecuencias por él. Han encontrado en esta unión como colonia, una fuerza, la cual ya se ha perdido en la gran mayoría de la población, han encontrado una identidad en esa zona de la Magdalena Contreras.


Terminamos esta pequeña investigación, con un buen sabor boca, porque sabemos que todavía hay gente que no agacha la cabeza y pelea en grupo por el bien de las generaciones posteriores.

Fuente:
http://investigacionsupervia.blogspot.mx

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