jueves, 18 de octubre de 2012

Los libros ¿valen lo que significan?

"Sumar, dividir y promediar son operaciones que arrojan, a manera de ejemplo para este ejercicio, algunas cifras peculiares para las bibliotecas adquiridas por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes".

El reciente paquete de adquisiciones del programa México Lee contempla $300 millones para 2 millones de ejemplares que se repartirán en 3,500 bibliotecas, casi 47% del país. Esto equivale a $85,714 para cada espacio. El precio unitario por ejemplar es de $150. De modo que cada recinto tendrá 571 nuevos títulos en su acervo. Los números pueden variar según el proveedor: “más barato mientras más me compres”.

Por otro lado, la compra de bibliotecas privadas oscila entre los $12.5 millones por los 50,000 materiales de Antonio Castro Leal y los $23 millones que se pagó por la de José Luis Martínez, con 70,000 piezas. No está claro quién y por qué determina estos desembolsos.

En el acervo de Carlos Monsiváis, el precio por unidad de los 26,000 ejemplares es de $500. En el Jaime García Terrés, $762. Y en el de Alí Chumacero $480. Las variables de incunable, primeras ediciones, volumen numerado, casa editora, antigüedad, las dedicatorias e incluso las exigencias emotivas de los familiares influyen en la puja (más de un clan ha peleado por ello).

En la Plaza de la Ciudadela se construye la Ciudad de los Libros. La inversión se redondeó en $550 millones. Al seguir con el ejercicio, si tomamos de ahí para pagar los acervos referidos, representan 16%, es decir, $87,193.80 por 216,900 volúmenes, lo cual nos arroja $402 por unidad. Y, al dividirlos por lo que impone construirles su recinto, el libro sube a $2,535. Lo que no podemos saber -ya que no se ha preguntado ni han dicho las autoridades- es cuánto costará operar la Ciudad de los Libros (su gasto corriente). Conocerlo permitiría apreciar en su conjunto las implicaciones de generar nuevos equipamientos.

Hay otros medios de contraste que permiten ejercitar un modo de análisis cuantitativo que demanda evaluaciones cualitativas más allá de encuestas de opinión. Por ejemplo, lo vendible del dramaturgo Hugo Argüelles le costó al gobierno de Aguascalientes menos de $2 millones y lo de Elisa Vargas Lugo $2.5 millones al de Michoacán. ¿Qué es lo que vale menos, el personaje o sus acervos?

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